Shinrin-Yoku
Como eliminan el estrés los japoneses

¿Imaginas un seguro laboral que cubriera la muerte por exceso de trabajo? Para las compañías aseguradoras de Japón, esta cobertura no es ninguna rareza. Sus clientes (jóvenes empleados con jornadas de 60 horas semanales) conviven con el estrés, la ansiedad y la extenuación en su día a día, y la idea de sufrir un ataque cardíaco a los 29 años no les escandaliza lo más mínimo. Afortunadamente, el gobierno nipón encontró en la década de los 80 un remedio para combatir este mal social: el Shinrin-yoku, esto es, darse un baño de naturaleza.
Aunque el estrés se haya convertido en el compañero laboral de los occidentales, tenemos motivos para sentirnos agradecidos, porque países como Japón o China han encontrado en este estado de ánimo un enemigo despiadado, siendo una de las principales causas de mortalidad de sus ciudadanos. Precisamente por esta razón sus terapias para eliminar la ansiedad merecen especial atención. La llamada Shinrin-yoku es una de las más insólitas. Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de Shinrin-yoku?, ¿por qué empieza a ser una práctica tan extendida en los países orientales?
Dar un simple paseo por el bosque y dejar atrás el ajetreo y los problemas urbanos. Así podríamos definir el Shinrin-yoku (conocido a su vez como Guolaosi en China y Sanlimyok en Korea). Ni fármacos, ni sesiones con el psiquiatra. Al japonés promedio con niveles perjudiciales de depresión, estrés o insomnio se le prescribe lo siguiente: acudir al bosque más cercano, preferiblemente sin ‘smartphone’, y sumergirse literalmente en la madre naturaleza, hasta confundirse con sus olores y melodías, para así sincronizarse con los ritmos naturales y alcanzar estados de relajación y paz interior.
Los japoneses se dan maña para elevar sus costumbre a la categoría de arte, y por ello disponen de unos cuarenta espacios forestales destinados a esta terapia. De hecho, la Agencia Forestal de Japón fue la gran impulsora del Shinrin-yoku hacia 1982. Pero ¿hasta qué punto funciona esto de echarse al monte?
 

shinrin yoku

 
Medicina del Bosque para prevenir el Karōshi occidental
De acuerdo a los últimos sondeos, unas 10 mil personas mueren al año en Japón por Karōshi (exceso de trabajo) y cerca de 1.600 al día en China. Aunque pueda sorprender, esta pandemia empieza extenderse a países como la India, y durante la próxima década podría amenazar a los países occidentales. No debe sorprendernos, pues, que el Shinrin-yoku haya tenido tan buena acogida entre los estadounidenses, quienes lo denominan Medicina del Bosque.
Entre sus beneficios testados científicamente reconocemos su capacidad para disminuir estados de irritabilidad, favorecer la relajación y el equilibrio mental y por supuesto, eliminar el estrés y la depresión. Pero sus bondades no se limitan al plano psicológico. Permanecer en entornos naturales no sólo libera nuestros pulmones de la contaminación ambiental, sino que además fomenta la absorción de Fitoncidas a través de la respiración, cuyo carácter antimicrobiano aporta incontables beneficios a nuestro organismo.
Y es que ninguno de nosotros ha nacido para vivir y morir en junglas de acero y cristal. En palabras del profesor Yoshifumi Miyazaki de la universidad nipona de Chiba, «a lo largo de nuestra evolución, los seres humanos hemos pasado el 99,9% de nuestra existencia en entornos naturales». Aunque no podemos esperar que el mundo y la sociedad cambien, sí podemos cambiar nuestros hábitos y darnos un chapuzón de naturaleza de vez en cuando. Los españoles además no tenemos excusas. Más del 36% de la superficie de nuestro país está bañada por bellísimos bosques y montañas, que merecen ser descubiertos.